• FACME, como integrante del Foro, participará en las reuniones con las distintas formaciones políticas durante la campaña electoral para trasladar las prioridades de la profesión médica y conocer sus propuestas.
  • El Estatuto Marco, la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y la Ley del Medicamento constituyen tres grandes ejes legislativos para la próxima legislatura.

La convocatoria de elecciones generales y el consiguiente fin de la actividad parlamentaria hacen inviable, en este momento, la puesta en marcha del intergrupo parlamentario que había promovido el Foro de la Profesión Médica para abordar las particularidades y necesidades de la profesión.

No obstante, el Foro continuará con su actividad durante el periodo electoral. Las organizaciones que lo integran —la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), la Organización Médica Colegial (OMC), la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina (CNDFM), la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM)— mantendrán reuniones con todas las formaciones políticas para trasladarles, desde sus respectivos ámbitos, las necesidades de la profesión médica y conocer qué compromisos están dispuestas a incorporar a sus programas electorales.

El objetivo es que los partidos conozcan directamente la realidad de la profesión médica desde todas sus perspectivas: colegial y profesional, académica, científica, estudiantil y laboral. Al mismo tiempo, el Foro quiere facilitar que los médicos conozcan las propuestas de cada formación política para el futuro de su profesión.

Tres grandes ejes legislativos para el futuro de la profesión médica

En esta agenda hay tres cuestiones legislativas nucleares que el Foro considera fundamentales.

La primera es el Estatuto Marco, que necesita una renovación después de más de dos décadas de vigencia. El Foro considera que esta reforma debe recoger adecuadamente las especificidades de la profesión médica y garantizar un ámbito propio de interlocución de los médicos con las Administraciones Públicas. Si estas particularidades no pudieran quedar suficientemente reconocidas en un marco común, debería contemplarse un estatuto propio de la profesión médica.

La segunda es la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), una norma esencial para ordenar las profesiones sanitarias y delimitar sus competencias profesionales. Para el Foro, es trascendental que este marco preserve con claridad las responsabilidades, atribuciones y competencias propias de cada profesión y, de manera particular, las que corresponden al ejercicio de la medicina.

La tercera es la Ley del Medicamento, cuyo contenido afecta directamente al ejercicio profesional, a la responsabilidad del médico y a la relación entre prescripción, diagnóstico y seguridad del paciente. Por ello, su futura evolución debe contar con la participación de la profesión médica.

Estas tres normas constituyen grandes ejes legislativos sobre los que, a juicio del Foro, debe asentarse el futuro de la profesión. De ellas se derivan, además, otras cuestiones técnicas y profesionales que también requieren atención, como la jornada y las guardias, la clasificación profesional, las Áreas de Especialización Avanzada, la formación médica continuada, el reconocimiento de la actividad de docencia, investigación y transferencia del médico asistencial y las responsabilidades profesionales. En definitiva, todas aquellas materias que afectan tanto al ejercicio de la medicina como a la excelencia de la asistencia.

Compromisos concretos para una medicina de calidad

El Foro de la Profesión Médica se reunirá con todas las formaciones políticas, con independencia de su orientación, para trasladar sus reivindicaciones y conocer qué compromisos están dispuestas a asumir. El objetivo es que los médicos puedan valorar, antes de votar, qué lugar ocupa el futuro de su profesión en los programas electorales y qué respuestas plantea cada partido a sus necesidades.

El Foro seguirá trabajando durante el periodo electoral desde la unidad de la profesión y con tres prioridades claras: el reconocimiento de las particularidades de la medicina en el marco legislativo, la delimitación de las competencias profesionales y una interlocución específica de los médicos con las administraciones competentes.

Todo ello persigue un objetivo que trasciende a la propia profesión: garantizar una medicina de calidad y la mejor atención posible a los pacientes.